Las columnas salomónicas me dejaban hipnotizado. Mi mirada se estampaba contra los capiteles de aquellas columnas y se dejaba caer lentamente por las curvas de aquellas columnas doradas que parecían suspendidas en el aire. Como esperaban q me concentrara en lo que decía el cura, teniendo aquella inmensa mole de oro tallada al detalle delante de mi? Mis ojos saltaban del la sinuosidad de las columnas al la corona (llena de polvo)de la virgen, al mármol del altar, a las caras de los angelotes, a los santos envueltos en oro y con la boca abierta. Ni aun cuando era creyente a pies juntillas entendí la iconografía cristiana.
Tampoco entendí ni entenderé nunca esa manía de meter un cuerpo de cristo de madera en una vitrina de plata para ponerlo sobre un catafalco tallado en madera con el objetivo de pasearlo por la calle. Incluso de niño me parecía algo macabro, morboso y retorcido. Pero por supuesto por mucho q lo pensase nunca lo dije en voz alta. Como tantas cosas.
Si aquella era la casa de Dios, sin duda tenia un gusto muy barroco para decorarla.
En Baena hay una casa cuya entrada esta flanqueada también por sendas columnas salomónicas, estas son de piedra. Están ni eran doradas, ni tenían hojas de parra con racimos de uvas talladas,pero no por eso eran menos imponentes. Para mi, tener eso en la puerta de una casa era la cosa mas exquisita del universo.
Cuando en el colegio empecé a estudiar historia del arte, y tuve la oportunidad de aprender los tipos de capiteles, fustes y basas, fue para mi una autentica revelación. Una pena que tuviese yo mas interés en aprenderlo que la profesora en explicarlo
Tampoco entendí ni entenderé nunca esa manía de meter un cuerpo de cristo de madera en una vitrina de plata para ponerlo sobre un catafalco tallado en madera con el objetivo de pasearlo por la calle. Incluso de niño me parecía algo macabro, morboso y retorcido. Pero por supuesto por mucho q lo pensase nunca lo dije en voz alta. Como tantas cosas.
Si aquella era la casa de Dios, sin duda tenia un gusto muy barroco para decorarla.
En Baena hay una casa cuya entrada esta flanqueada también por sendas columnas salomónicas, estas son de piedra. Están ni eran doradas, ni tenían hojas de parra con racimos de uvas talladas,pero no por eso eran menos imponentes. Para mi, tener eso en la puerta de una casa era la cosa mas exquisita del universo.
Cuando en el colegio empecé a estudiar historia del arte, y tuve la oportunidad de aprender los tipos de capiteles, fustes y basas, fue para mi una autentica revelación. Una pena que tuviese yo mas interés en aprenderlo que la profesora en explicarlo